Estábamos en la feria de Parque Centenario un domingo a la tarde, hacía un frío horrible y Damián me prestó su campera azul. Me la quedé puesta tres días porque en casa también hacía frío y no lo pensé más. Cuando la fui a lavar metí la mano en el bolsillo y saqué un papelito doblado que decía 'Yerbal 1247, 19hs, timbre A' con letra que no era de él. Le pregunté qué era y me dijo que era 'lo del plomero', pero Yerbal 1247 lo googleé y es un edificio residencial, sin local a la vista. Le dije lo que había buscado y se quedó callado un rato larguísimo antes de decir 'bueno, necesito contarte algo'. Todavía estoy procesando lo que me explicó después, amor, y no sé si lo que siento es dolor o alivio de saber la verdad.