un tipo me pidió cambio en la parada del 195 y cuando abrí la billetera me dijo 'no, ese no, el otro' y señaló exactamente el billete que yo tenía escondido atrás
Lunes a las 7 y pico, parada de Yrigoyen y Ferre, acá en Lomas. Un tipo de unos cincuenta y pico se me acerca y me dice que si le cambio dos de quinientos porque no le aceptaban en el kiosco. Abro la billetera, le muestro lo que tenía adelante, y el tipo me dice 'no, el otro, el que tenés atrás' con una calma que me heló. Atrás tenía un billete de mil que guardo doblado siempre, lo de emergencia, lo que nadie ve porque está metido en el pliegue. Lo miré a la cara y el tipo no se inmutó, me sostuvo la mirada como si nada. Le dije que no tenía más y me di vuelta a esperar el bondi, pero en todo el viaje no pude sacarme de la cabeza cómo sabía exactamente dónde estaba. Allá en el sur te pasan estas cosas y aprendés a no preguntar, pero igual me quedé pensando en qué me habrá visto hacer antes de que yo lo notara a él.
