fui a terapia a hablar de mi ex y terminé dándome cuenta de que yo también me lo hice a mí misma
hace dos meses, en la sesión del jueves a las 18:30, mi terapeuta me preguntó 'y vos qué hacías mientras él no aparecía'. me quedé callada tres minutos completos, el reloj de su consultorio en Juncal marcando cada segundo. porque la verdad es que yo también desaparecía, también ponía el modo avión, también le contestaba a los dos días 'estaba ocupada'. lo que me destruyó no fue recordarlo a él sino escucharme a mí describiendo exactamente lo mismo que le reprochaba. le dije a mi terapeuta 'creo que éramos el mismo desastre' y ella no dijo nada, solo asintió despacio. salí a Juncal y Callao a las 20:00 y me senté en el cordón de la vereda como si me hubieran sacado el piso. todavía estoy procesando que el villano de mi historia de seis años tenía mi misma cara.
