seis años de relación, una caja, y la confianza total de que maia iba a ser el puente entre ese pasado y mi sanación. le di el álbum de fotos físicas de nico en marzo, cuando decidí que no podía tenerlo en casa pero tampoco destruirlo. ayer me lo devolvió porque 'necesitaba el espacio en el placard' y cuando lo abrí tenía post-it amarillos en por lo menos diez fotos con frases como 'este está bueno' y 'acá salís muy bien los dos, lástima'. maia. mi mejor amiga. catalogando mi dolor como una colección de momentos rescatables sin preguntarme nada. le escribí a las 23:15 diciéndole que los había visto y me respondió 'ay pensé que te iba a alegrar'. mi corazón no sabe si reírse o llorar, pero sé que el álbum lo quemé igual.