un tipo me paró en Rivadavia y Pringles para pedirme que le explicara por qué lo habían expulsado de una asamblea y me nombró la mía
Martes a las 18:30, saliendo de la facu rumbo a Caballito. Un tipo de unos 30, campera de cuero, me para y me pregunta si yo era del centro de estudiantes. Le digo que sí. Me dice que lo habían 'echado sin explicación' de una asamblea abierta el jueves pasado y que quería entender el procedimiento. Cuando me nombró el espacio, era el nuestro, y yo había estado en esa asamblea: lo habían sacado porque había empezado a grabar en secreto con el celu apuntando a la lista de asistentes. Le expliqué que la expulsión era por consenso del plenario y que no fue sin explicación, que él se había ido antes de que le dieran la palabra. Me miró como si yo le estuviera mintiendo y se fue. Lo discutimos en asamblea esa misma semana porque claramente no era el primero que hacía eso.
