Borré el mensaje de voz de la directora antes de que lo escuchara mi colega y nunca le dije que la estaba cubriendo
El martes a las 7:10, en el andén de Morón, vi el celular de Romina desbloqueado sobre el banco mientras ella buscaba algo en la mochila. Tenía un mensaje de audio sin abrir de la directora, cuyo nombre aparece como 'Graciela dir' con el ícono de micrófono rojo. Yo ya lo había escuchado el lunes a la noche porque me lo había mandado a mí también por error: Graciela le decía a Romina, textual, 'si te pregunta Caro por qué no vine el jueves, decile que fue reunión de supervisión, vos ya sabés'. Antes de que Romina abriera el mensaje, lo borré del hilo de ella con el pretexto de que le estaba pasando el contacto del sindicato y aproveché el momento en que me dio el teléfono. Nunca le dije nada. Ahora cada vez que la directora me agradece con esa sonrisa rara en la salita de maestros, no sé si me está cubriendo a mí o si simplemente no sabe que yo sé todo.
