Martes al mediodía, parada del 148 en Yrigoyen y Gorriti, Lomas. Un tipo de unos 55, con mameluco verde, me pregunta la hora. Le doy vuelta el celu y ve el fondo: una foto mía con una piba en el cumpleaños de mi amiga Juli, en el fondo del patio de la casa de Banfield. El tipo me mira y me dice 'esa es Romina, es mi hija'. Me quedé clavado. Le pregunté si la conocía de antes y me dijo 'no sé cómo la conocés vos, pero ella vive conmigo'. Le mandé un mensaje a la piba ese mismo día preguntando quién era su viejo y me dejó en visto. Allá en el sur pasan estas cosas y nadie te avisa.