le dije al cliente que el presupuesto lo había armado yo solo y él me preguntó si conocía a Damián, que era quien se lo había mandado dos meses antes
Laburé cuatro meses en una agencia de acá, Palermo Hollywood, haciendo presupuestos para eventos corporativos. El martes a las 10 de la mañana me senté con un cliente nuevo en la sala de reuniones de Gorriti al 5200 y le conté orgulloso que el modelo de presupuesto era mío, que lo había desarrollado yo desde cero. El tipo frunció el ceño y me dijo 'ah, pero Damián me mandó algo casi igual en septiembre, ¿lo conocés?'. Damián era el compañero que había renunciado dos semanas antes y que yo había visto una sola vez en mi vida. Ahí nomás llamé a mi jefa por WhatsApp y me mandó un audio de cuarenta segundos explicando que Damián había dejado todos sus archivos en la carpeta compartida y que yo los había usado sin saber que eran de él. Culiao, en Córdoba eso no pasa ni en pedo porque te mandan el archivo con el nombre del dueño en el título, acá todo va a una carpeta que se llama 'GENERAL' y chau.
