Llevo tres años cubriendo los recreos de Claudia cuando llega tarde. No dije nada porque somos el equipo, ya sabés cómo es eso. El viernes la vice me llamó a la dirección por el tema de los horarios y yo, sin pensar, dije 'hablá con Claudia que siempre está antes que yo'. Silencio. Abrió el libro físico, ese con las firmas a mano, y me lo puso en la cara. 34 entradas mías antes de las 7:50, 8 de ella en todo el año. Dos horas de Sarmiento para llegar primera y encima salí a cubrirle el verso. Le dije a la vice que me había confundido. Todavía no sé si Claudia sabe que la cubrí igual.