le dije a mi terapeuta que había borrado todos sus mensajes y ella me preguntó por qué entonces le había mandado un 'buenas noches' el martes a las 23:40
seis años, una relación que se terminó en marzo, y yo jurando en terapia que había hecho el corte digital completo. limpia, sanada, en proceso. mi terapeuta me miró con esa cara que tienen cuando saben algo y me preguntó muy suave 'pero mailove, ¿por qué le escribiste el martes?'. yo no me acordaba. literalmente no me acordaba. fui al chat y ahí estaba: 'buenas noches' a las 23:42, sin tilde, sin más nada, como si la mano hubiera ido sola mientras yo dormía o disociaba o las dos cosas. lo peor no fue que lo había mandado. lo peor fue que él no contestó. quedé en silencio los diez minutos que me faltaban de sesión y cuando salí caminé hasta el starbucks de santa fe y callao y me tomé un café que ni quería solo para tener algo en la mano. todavía no sé si fue el amor o el hábito, y mi corazón no distingue entre las dos cosas.
