un tipo me frenó en la puerta de la biblioteca de Puán para preguntarme si yo era el que siempre repartía los volantes verdes y yo no milito en esa facu
Miércoles, 14:20, saliendo de entregar unos formularios en Puán. Un pibe con campera del centro de estudiantes me para y me dice 'compañero, ¿sos vos el que andaba con los volantes del ajuste en bilingüismo?'. Yo le digo que no, que soy de otra facu, que qué volantes. Él saca el teléfono y me muestra una foto de alguien repartiendo volantes verdes fosforescentes en esa misma puerta: el tipo tiene mi altura, mi mochila negra, hasta la misma remera de Los Redondos que uso siempre. Le dije que no era yo pero claramente no me creyó porque me preguntó si 'había bajado la postura por presión de la conducción'. Terminé discutiendo diez minutos la interna de una asamblea a la que nunca fui, defendiendo una posición que no era mía, frente a un tipo que me miraba como si yo fuera un traidor estructural.
