Hace como diez días entré al kiosco de Nogués al mediodía a comprar una gaseosa, la de siempre, la señora que atiende. Me mira y me dice bien directa: 'vos sos la que le atiende el local a Rubén los martes, no?' Yo le dije que no, que trabajo en Devoto, que tengo mi propio local. Se quedó callada un momento y después dijo 'ah, perdoná, te confundí' pero con una cara que no era de confusión sino de otra cosa. Pagué y me fui pero en el local te enterás de TODO y empecé a atar cabos: una clienta mía de acá a la vuelta me había contado hace meses que el marido 'andaba con algo' pero nunca me dijo qué. No te puedo decir quién pero creo que sé exactamente de qué local me estaba hablando la señora, y no es ninguna confusión.