el portero del edificio de Scalabrini me llamó por nombre y yo hace cuatro años que le digo que soy Martín
Vivo en el cuarto piso de un edificio en Scalabrini Ortiz al 700, Palermo, desde que llegué a BsAs. El portero, don Héctor, pelo blanco, siempre con un trapo en la mano, me saludaba todos los días con un 'buen día, Martín' y yo nunca lo corregí porque en Córdoba eso no te lo preguntan dos veces, te llaman como te llaman y listo. Hoy me para en el hall de entrada y me dice 'Martín, llegó un paquete para vos' y cuando voy a buscarlo veo que dice 'Rodrigo Mendez, 4ºA' con letra grande en azul, que es mi nombre real y siempre fue. Le pregunté cómo sabía y me miró como si yo fuera medio culiao: 'desde el primer día, pibe, sos el único cordobés del edificio, no hay forma de confundirse'. Cuatro años saludándome como Martín y el tipo sabía todo el tiempo, ¿viste?
