Le armé un pitch de inversión a un contacto de LinkedIn que no conocía y me lo aceptó. Tres semanas después vi adónde iba la plata
Enero del año pasado, yo en modo full prospección, mandando DMs a desconocidos con mi deck de cripto. Un tipo de Caballito, contador, me respondió en media hora y me transfirió 1.200 dólares sin preguntar mucho. Yo lo vi como validación del universo, obvio. A las tres semanas me escribe preguntando cómo iba el rendimiento y ahí me di cuenta que yo nunca había comprado nada, había reinvertido esa plata en un curso de 'trading avanzado' que yo mismo había pagado con tarjeta días antes. Le devolví todo en dos transferencias y le dije que 'el proyecto había pivoteado'. Nunca más contestó mis mensajes y el curso me enseñó literalmente nada que no estuviera en YouTube gratis. El mindset estuvo, la ejecución no tanto.
1
Puntaje
1
Bancadas
0
Fakes
0
Comentarios
— Todavía no habló nadie —
