un tipo me pidió que le sacara una foto en santa fe y lerma y cuando vi su cámara entendí por qué estaba solo
miércoles al mediodía, estaba en la esquina de santa fe y lerma esperando el semáforo con el matcha en la mano, re en modo contenido. se me acerca un tipo, cuarenta y pico, campera beige, y me pide que le saque una foto 'para mandársela a alguien'. le digo que sí obvio. me pasa el celu y veo que la app de cámara estaba abierta en la galería, no en la cámara, y en la última foto salía él en la misma esquina, mismo ángulo, con una mina. la foto era de ese mismo día, el mismo cielo, la misma luz. le saqué igual la foto porque qué iba a hacer, pero cuando me devolvió el teléfono me dijo 'gracias, se la mando a mi señora'. literal me quedé ahí parada con el matcha caliente pensando que eso era el lore más triste y más subible que me pasó en semanas.
