Me pusieron a capacitar al pibe que me iba a reemplazar y nadie me lo dijo
Trabajo en una cooperativa de comunicación en Almagro, y hace tres semanas me pidieron que 'acompañara' a un chico nuevo, Tomás, 'para que entienda los flujos de trabajo'. Estuve cuatro días explicándole todo: el sistema de carga, los contactos del cliente, hasta el criterio que usamos para priorizar urgencias. El jueves a las 17:30, el coordinador le mandó un mail con asunto 'Incorporación formal' y Tomás me lo mostró sin querer mientras buscaba otro archivo en su pantalla. Ahí estaba: mi nombre en el cuerpo del mail como 'referente saliente'. Le pregunté al coordinador ese mismo día y me dijo que 'todavía no era oficial', pero claramente ya lo era desde antes de que yo abriera la boca. Lo discutí con dos compañeros del colectivo esa noche y ninguno supo si esto era traición personal o simplemente la forma en que funciona el poder cuando no hay organización que te respalde.
