Repartiendo por San Cristóbal, me frena un cana de portería, cara de pocos amigos, con un sobre en la mano. Me dice 'vos sos del 3ºA del edificio de enfrente, no?' Yo no vivo ahí, le dije que no, y el tipo me miró como si le hubiera arruinado algo. Agarro el sobre que no era mío pero lo vi: decía 'para Diego, no abrir antes del sábado', letra azul, nombre escrito dos veces como si el que lo escribió hubiera dudado. Le dije que lo dejara en portería y el portero me contestó 'ya lo hice tres veces y él lo devuelve sin abrir'. Me quedé en la moto pensando qué se devuelve tres veces sin abrir en un sobre que tiene tu nombre.