Una clienta me vino con las uñas destruidas y me contó por qué: el portero del edificio le entregó su correspondencia abierta y vuelta a cerrar con cinta scotch
Esto me lo contó una clienta igualito como si fuera normal, mientras yo le limaba lo que quedaba de sus acrílicas. Vive en un edificio sobre Boyacá casi Remedios de Escalada, dice que hace tres meses le llegan los sobres con una tira de scotch transparente en el borde, los de papel manila sobre todo. El viernes pasado lo encaró al portero, un señor canoso que está hace doce años ahí, y él le dijo que 'se le caen solos, los sobres de hoy no cierran bien'. Ella me mostró el último que le había llegado: era de un estudio jurídico, y el scotch tenía la marca del dedo pulgar impresa. Le dije que lo tenía que filmar la próxima vez que le llegara uno así y lo mandara a la administración del edificio, que eso no era normal. Me quedé pensando toda la tarde en qué carajo estará buscando ese hombre.
