El encargado me pidió que cubriera su turno del sábado y cuando llegué al bar había un cartel que decía que él era el dueño
Laburaba de bartender en un bar de Palermo, Godoy Cruz casi Thames, desde hace dos años. El encargado, Darío, siempre llegaba tarde y me pedía que cubriera 'media horita' que después eran tres horas. El sábado pasado me llama a las 17:00, 'che, no llego, abrís vos', y fui sin chistar como siempre. Cuando estaba acomodando la barra entra un tipo con una caja y me dice 'vos sos el encargado de Darío, ¿no?' y me señala un cartel nuevo en la ventana: 'Bar bajo nueva administración — Darío Ferreyra, propietario'. Le pregunté al tipo de la caja quién era Darío para él y me dijo 'el dueño desde octubre, cuando lo heredó'. Octubre era exactamente cuando Darío me había pedido que 'lo ayudara un poco más' con los turnos porque andaba corto de plata. El lunes fui al bar antes de que abriera y le pregunté directo. Me dijo que 'no era el momento de hablar de eso'. Allá esto no pasa, che, o si pasa al menos te dicen la verdad en la cara.
