El kiosquero de Devoto me dijo que no tenía cambio cinco veces seguidas y después vi cómo le daba cambio de 500 a la señora que entró después de mí
El kiosquero de la esquina de Beiró y Francisco Bilbao, el que atiende de guardapolvo gris, me viene diciendo que no tiene cambio desde hace como tres semanas. Siempre con el mismo tono, ni me mira, directo al 'no hay cambio'. El martes fui a las 11 de la mañana, le pedí un agua y me dijo lo mismo, y me quedé parada un segundo porque no sabía qué hacer. Entró la señora del edificio de enfrente, la que siempre viene con el changuito, pidió dos bolsas de facturas y le devolvió dos billetes de 500 sin pestañear. Le dije 'che, un momento' y me miró como si yo fuera la que estaba haciendo algo raro. En el local me lo contó una clienta igualito hace dos meses con otro kiosquero, pero esto ya lo viví yo en primera persona. Ahora le mando a la nena del local a comprar y le digo que pague con exacto, porque no pienso darle ni una venta más.
