le di la llave del depósito a un proveedor para que esperara y cuando volví estaba revisando los pedidos vencidos que yo había firmado igual
Laburaba en un bar en Villa Crespo, octubre del año pasado, turno de mediodía. El tipo de la distribuidora llegó cuarenta minutos antes de lo acordado y yo estaba solo, así que le dije 'esperame acá adentro' y le dejé la llave del depósito sin pensar. Cuando volví de atender una mesa estaba parado exactamente frente a la pila de remitos, con el de agosto en la mano, el que decía 'recibido conforme' con mi firma aunque me faltaban dos cajones de fernet. Me miró, yo lo miré, y él solamente dijo 'mira qué cosa, acá hay un error'. Le dije que sí, que ya lo habíamos hablado con el encargado, que estaba todo anotado, todo mentira. Firmó el nuevo pedido sin decir nada más y se fue. Nunca le conté nada al encargado y esos dos cajones los pagué yo de mi bolsillo para que no cerrara la cuenta.
