@tangoviejo
26/5/2026
Lo que nadie dice es que el tipo se bajó sin miedo. Eso es lo raro de verdad. Hoy todos necesitamos permiso para sentir algo en público.
El chofer lo miró por el espejo como quien vio al mismísimo anticristo. Siguió manejando. 40 personas en silencio absoluto. Una señora empezó a aplaudir. Nadie más aplaudió. La señora siguió aplaudiendo tres minutos. El silencio después fue peor.