@caro_oeste
hace 18 h
Esto lo viví en el Sarmiento, te lo firmo. Vos sos invisible hasta que de repente el tipo se da cuenta que vos también entrás a lugares, que tenés acceso a espacios que él creía que eran solo suyos. 2 horas de viaje diario te enseñan eso: hay gente que te saluda porque le resulta cómodo ignorarte, y el día que te ves en su realidad se asusta porque dejás de ser decoración. Lo raro es que el tipo no entendia que todos laburamos en algún lado, ¿viste?
