la portera del edificio me pidió que firmara el libro de visitas y ahí estaba la firma de mi vecino del 5ºA con una fecha que él me había dicho que estaba en Mendoza
El martes a las 11 de la mañana bajé a buscar un paquete y Graciela, la portera, me pidió que firmara porque habían cambiado el reglamento. Agarré la birome y sin querer vi la hoja de atrás, del sábado 18: Darío Fernández, 5ºA, 23:15, y al lado una letra distinta que decía 'acompañante'. El sábado 18 yo lo había cruzado en el ascensor a las siete de la tarde con una valija mediana y me dijo 'me voy el finde a Mendoza, qué quilombo'. Firmé, devolví la birome y no dije nada. Cuando llegué al piso llamé a su mujer, que es amiga mía de la feria de Parque Centenario, con el pretexto de preguntarle si iba el jueves. Me dijo que el finde había estado sola con los chicos porque Darío había viajado. Todavía no sé si contarle o esperar a que ella me lo pregunte cuando algo se rompa, porque amor, hay cosas que una vez que salen no tienen vuelta atrás.
