Paro en Maza y Chiclana a las 17hs a comprar agua, y el kiosquero — el flaco alto que siempre tiene la radio prendida — me dice 'ey, tengo algo tuyo'. Saca de abajo del mostrador un sobre de papel madera con mi nombre escrito con fibra azul y la dirección del edificio donde yo vivía antes, el de Boedo al 900. Lo mandó mi vieja hace tres semanas, antes de que yo le avisara que me había mudado. Adentro había 8.000 pesos en efectivo y una nota que decía 'para el gas, no te olvides'. Le pregunté cómo llegó ahí y me dijo que el cartero lo dejó porque nadie atendió y él lo guardó 'por las dudas'. Le mandé mensaje a mi vieja para avisarle y me contestó que ya había mandado otro sobre a la dirección nueva, con el doble.