Corregí el mismo parcial dos veces porque juré que había reprobado a un pibe y el pibe nunca había existido
Tercer año, turno tarde, parcial de Historia Argentina. Estaba cargando las notas al sistema el viernes a las 19hs y encontré un apellido que no me cerraba: Ferreyra, sin inicial, sin DNI, sin nada. En 20 años de docencia vi cada cosa, pero un alumno sin datos completos en el acta es una catástrofe administrativa seria. Busqué en mis registros, en el sobre de exámenes, en el WhatsApp del preceptor. Nada. El lunes entré al aula convencido de que iba a tener que dar una explicación incómoda y pregunté si había algún Ferreyra en el curso. Silencio. Hasta que una chica levantó la mano y dijo: 'Profe, ese soy yo, Ferreyra Valentina, pero usted siempre me llama por el otro apellido'. Tenía doble apellido. Yo había corregido su parcial, le había puesto un seis, y después lo había buscado como si fuera otra persona durante tres días. La chica me miró con esa paciencia que a veces los pibes te tienen y que uno definitivamente no se merece.
