Hace tres semanas en el depósito de Lomas, estaba puteando con el Toro sobre un pibe que siempre llegaba tarde, el Damián, 'ese chabón no llega a ningún lado, en serio'. El Toro me miraba raro pero yo seguí, alta cátedra de mi parte. El lunes a las 7am me presentan al nuevo encargado de sección, con autoridad sobre mi turno: era el Damián, que venía de pasar tres meses haciendo el curso de logística que la empresa paga pero no anuncia. Me lo dijo él mismo, tranquilo, con una sonrisa de nada: 'arrancamos bien, che'. Allá en el sur estas cosas te las cobra el universo en cuotas sin interés.