mi sobrino de 14 años me mandó un audio de 'apoyo' cuando me enteré de que habían cerrado la escuela donde laburé quince años y al final del audio se escuchaba a mi hermana susurrándole qué decir
Cuando cerraron el Belgrano de Flores donde di clases desde los treinta, mi hermana organizó una videollamada familiar para 'acompañarme'. Mi sobrino Tomás, 14 años, primero me mandó un audio de voz antes de conectarnos: 'Tío, sabés que lo que hacés es importante y que los pibes te van a extrañar'. Lindo, ¿no? Salvo que a los cuarenta segundos, justo antes de que cortara el micro, se escucha clarito la voz de mi hermana: 'Decile también lo de la vocación'. Tomás no lo dijo porque se ve que le pareció demasiado. Le devolví el audio con un mensaje: 'Nota: ocho. La próxima, grabá en un cuarto cerrado'. Me respondió con un emoji de calavera y después no hablamos del tema más. En veinte años de docencia vi cada cosa, pero que me den el pésame con libreto es nueva.
