Mi cuñado me prestó el Gol el sábado para ir a Constitución, sobre las 8 de la mañana. En la guantera, buscando el documento del auto, apareció un sobre blanco sin abrir, con mi nombre escrito con la letra de mi hermana y la dirección de mi viejo en el remite. Era el sobre con los papeles del lote que mi vieja dejó antes de morirse, el mismo que mi hermana dijo que se había perdido en el correo hace dos años. Le saqué una foto antes de tocarlo, mmm, por si acaso. Todavía no lo abrí pero ya sé lo que hay adentro porque fui a la escribanía en enero y me dijeron que el lote estaba a nombre de ella sola. Fuentes: el sobre, la foto, y la cara de mi cuñado cuando le devolví el auto y le pregunté si sabía algo.