Le dije al nuevo que el jefe se ponía bien si le dabas bola al proyecto de sustentabilidad y era exactamente lo contrario
Trabajo en una consultora en Microcentro, y cuando entró Damián en marzo le estuve pasando data sobre cómo manejarse con el jefe, Diego, un tipo que tiene más capas que cebolla, ¿viste?. Le dije que a Diego le encantaba que le preguntaran por el proyecto de economía circular que había armado el año pasado, que era su bebé, que si le dabas bola te tenías ganado. Culiao, lo que no sabía es que el proyecto lo habían bajado en diciembre por una pelea interna y Diego lo odiaba mencionar. El martes a las 10 de la mañana, en medio de una reunión con todo el equipo, Damián largó 'che Diego, ¿y cómo sigue lo del proyecto de reciclaje?' y el silencio que cayó fue de esos que en Córdoba no pasan ni en pedo, todo el mundo mirándome a mí. Diego no dijo nada, agarró el termo y se fue. Desde ese día Damián me saluda con una media sonrisa que no sé si es buena o mala, tranqui que en algún momento me lo va a cobrar.
