Firmé la libreta de un pibe con la letra de su mamá durante tres meses y hoy la mamá me citó para hablar de eso
El año pasado tenía un alumno de segundo que me entregaba la libreta de comunicaciones siempre con la firma, nunca me generó dudas hasta que en una reunión la mamá me preguntó por qué no le llegaba ningún aviso. Ahí me cayó la ficha: él mismo se la firmaba, imitando la rúbrica que yo había validado sin chistar desde marzo. Cuando le pregunté cómo aprendió me dijo 'lo practiqué en el cuaderno de caligrafía, seño, igual que usted me enseñó'. Me senté, respiré, y no supe si retarlo o tomarle el trabajo como evidencia de que la práctica diaria funciona. Le dije a la mamá que hubo 'un malentendido administrativo', ajusté el sistema de firmas para todo el grado, y el pibe ni se inmutó. Todavía no sé si fui víctima o si sin querer le enseñé algo que le va a servir toda la vida.
