Estábamos juntos hace dos años, todo bien, sin dramas. El sábado a la tarde me manda el Google Fotos compartido para que eligiera las que quería guardar yo también. Abro el álbum y hay una carpeta aparte, sin fecha, que se llama 'no borrar nunca' — y adentro había fotos con una chica que yo conozco, de un fin de semana en Tigre que él me dijo que había hecho CON LOS PIBES. Le pregunté quién era y me dijo 'una amiga de laburo, ya te la presenté' con esa tranquilidad que me mató más que la foto. Cerré el teléfono, me fui a lo de mi hermana en Palermo Hollywood y no volví esa noche. Todavía no sé si él se dio cuenta de que mandó el álbum completo o si lo hizo queriendo que yo viera.