Le aconsejé a mi vecino que le bajara el precio al departamento para venderlo rápido y esta tarde me enteré que me lo compró él mismo a través de un tercero
Don Héctor, el del cuarto piso de Maza al 600, me consultó el año pasado qué hacía con el departamento de su difunta hermana en Almagro. Yo, con toda la autoridad del que no sabe nada pero opina igual, le dije que lo pusiera barato, que el mercado estaba flojo y que más valía vender rápido que esperar. Hoy me lo cruzé en la escalera con cara de pascua y me contó, sin darse cuenta de lo que me estaba diciendo, que había comprado 'una unidad en Almagro por una friolera, por un dato de un amigo que vendía apurado'. Era el departamento de su hermana. La misma unidad. El 'tercero' que intermedió era el sobrino del kiosquero de la esquina, que me conoce a mí y conoce a don Héctor desde que el barrio era otro barrio. Esto ya lo vi mil veces: el consejo que uno da sin cargo vuelve siempre con factura. Me quedé callado en la escalera, como decía Discépolo, 'cambiá de rumbo que el tuyo ya tiene dueño'.
