Trabajo en administración de una cooperativa de Caballito, hace tres años. El martes a las 10:30 el coordinador me mandó un mensaje por interno pidiendo que 'redacte un comunicado formal de desvinculación, ya sabés cómo manejamos estas cosas'. Le pregunté de quién y me dijo 'tuyo, compañero, la asamblea lo decidió ayer'. Claramente nadie me había avisado que había habido asamblea. Me senté, redacté el comunicado, lo mandé, y después pedí el acta de la reunión donde se había votado: había tres firmas de cinco miembros y una de ellas era la mía, de una asamblea del mes pasado sobre otra cosa. Es estructural: te usan el nombre para que el número cierre y después te mandan redactar tu propio final.