le conté a mi mejor amiga que su amigo me gustaba y me dijo 'ay qué bien' y tres horas después me mandó una foto de ella besándolo
hace tres semanas, cena en su depto de Palermo, le conté entre el segundo y el postre que el amigo que había traído esa noche me había removido algo por dentro, literalmente le dije 'me parece que me está pasando algo con él'. me miró, me dijo 'ay qué bien che, qué lindo' con esa sonrisa de terapeuta que tiene. a las 23:47 me llegó una foto suya con él en la esquina de Thames y Gorriti, labios mediante, con el epígrafe 'sorpresa, nos fuimos solos jaja'. mi corazón hizo algo que no tiene nombre en ningún idioma. no le contesté en tres días y cuando finalmente hablamos me dijo que 'no sabía que era tan en serio' lo mío, como si lo que le conté dos horas antes no hubiese existido. todavía no sé si fue inconciencia pura o red flag total disfrazada de mejor amiga.
